PUEDO VENDER UN BIEN QUE NO ME PERTENECE – NULIDAD DE ACTO JURÍDICO CONTRARIO AL ORDEN PÚBLICO

SUMILLA: Aun cuando es cierto que nuestro Código Civil permite contratar sobre bienes ajenos, ello no implica que se validen actos jurídicos como el ahora cuestionado, en el que se ha acreditado que las partes dispusieron de un inmueble aprovechando que la titularidad registral de este se encontraba formalmente inscrita a favor de una de ellas, como producto de un contrato afectado por vicios de nulidad, con el propósito de disponer ilícitamente del inmueble; circunstancia que resulta claramente contraria al orden público y las buenas costumbres y, por tanto subsumible en el supuesto de nulidad previsto en el artículo V del Título Preliminar del Código Civil.

FUNDAMENTO DESTACADO. –

DÉCIMO TERCERO. – En este contexto, se desprende que el contrato de compraventa cuestionado en este proceso –del veintinueve de enero de dos mil dos– fue celebrado por el Banco demandado arrogándose y ejerciendo facultades de dominio (disposición) sobre el inmueble ubicado en la esquina los jirones San Pablo De la Cruz y Moyobamba S/N, Tarapoto, que, de acuerdo a ley, no le correspondían; aprovechando para ello que en ese momento contaba “formalmente” con la titularidad registral del bien, en razón a un contrato de compraventa –del seis de agosto de mil novecientos noventa y nueve– que, como se determinó posteriormente, se encontraba afectado por vicios de ilegalidad que provocaban su nulidad absoluta. Además, se encuentra acreditado también que ni el Banco demandado ni la señora Dora Angélica Reátegui viuda de Mori, ignoraban los vicios que afectaban la “titularidad” en virtud a la cual se celebró dicho acto de disposición.

DÉCIMO CUARTO. – Una actuación como esta excede con toda evidencia los límites de la autonomía privada reconocida constitucionalmente a los particulares (conforme a la lectura del artículo 2 numeral 14 de la Carta Política desarrollada en los parágrafos precedentes), pues aun cuando es cierto que nuestro Código Civil permite contratar sobre bienes ajenos, ello no implica que se validen actos jurídicos, como el ahora cuestionado, en el que se ha acreditado que las partes actuaron aprovechando la existencia de una titularidad registral afectada por vicios de ilegalidad que ambas conocían, con el propósito de disponer ilícitamente de un inmueble; circunstancia que resulta claramente contraria al orden público y las buenas costumbres y, por tanto subsumible en el supuesto de nulidad previsto en el artículo V del Título Preliminar del Código Civil, según el cual “es nulo el acto jurídico contrario a las leyes que interesan al orden público o a las buenas costumbres”.

DÉCIMO QUINTO. – En cuanto al artículo 1532 del Código Civil, cabe indicar que, tal como puede observarse de lo expresado precedentemente, la ilicitud del contrato de compraventa objeto del petitorio de nulidad no se desprende, en este caso, de la imposibilidad de contratar sobre bienes ajenos, sino de la afectación al orden público y las buenas costumbres producida como consecuencia del actuar ilícito de los demandados. Por esta razón, aun cuando no se habría producido, en el caso concreto, una infracción a la disposición legal invocada, ello no es obstáculo para amparar el recurso de casación por las otras dos normas materiales invocadas y, especialmente, en atención al artículo V del Título Preliminar del Código Civil.

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