¿QUÉ ES LA ACCIÓN PAULIANA? – CASACIÓN Nº 4055-2017 HUAURA

SUMILLA: Mediante la acción pauliana se otorga al acreedor la tutela necesaria para evitar el menoscabo de los activos del deudor que respaldan el cumplimiento de sus obligaciones. El sustento de ducha tutela se encuentra en la infracción de los deberes de conducta del deudor que lo inhiben a disponer de sus activos a fin de evitar el pago de sus obligaciones.

FUNDAMENTOS DESTACADOS. –

TERCERO. La acción pauliana

  1. En los términos de Vicenzo Roppo, la eficacia consiste en las modificaciones de las posiciones jurídicas de las partes. Cuando eso no sucede, como en el caso de la acción pauliana, se está ante un supuesto de ineficacia relativa, tutelándose aquí el interés del tercero. En estricto, en este caso, se está ante un caso de inoponibilidad.
  2. Mediante la acción pauliana se otorga al acreedor la tutela necesaria para evitar el menoscabo de los activos del deudor que respaldan el cumplimiento de sus obligaciones. El sustento de dicha tutela se encuentra en la infracción de los deberes de conducta del deudor que lo inhibe a “ejecutar cualquier acto que esté en contravía con la fundada expectativa que el acreedor tiene en que la prestación debida le sea atendida cabal y oportunamente, que es vulnerada de manera grave y grotesca cuando el deudor, actuando en fraude de sus acreedores, menoscaba su activo embargable, afectando de esta manera el respaldo que tales activos a todos los pasivos del deudor”.
  3. El caso del negocio jurídico que se dice fraudulento es uno válido, de disposición de bienes, gratuito y oneroso, en la que existe la intención de defraudar al acreedor y en la que se advierte una relación entre el acto del deudor y el perjuicio al crédito del acreedor. Los requisitos para que pueda invocarse lo constituyen el perjuicio al acreedor (eventos damni), el conocimiento del perjuicio (conscius fraudis) y el propósito de causar perjuicio al acreedor (consilium fraudis).

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SUMILLA: Mediante la acción pauliana se otorga al acreedor la tutela necesaria para evitar el menoscabo de los activos del deudor que respaldan el cumplimiento de sus obligaciones. El sustento de ducha tutela se encuentra en la infracción de los deberes de conducta del deudor que lo inhiben a disponer de sus activos a fin de evitar el pago de sus obligaciones.

FUNDAMENTOS DESTACADOS. –

TERCERO. La acción pauliana

  1. En los términos de Vicenzo Roppo, la eficacia consiste en las modificaciones de las posiciones jurídicas de las partes. Cuando eso no sucede, como en el caso de la acción pauliana, se está ante un supuesto de ineficacia relativa, tutelándose aquí el interés del tercero. En estricto, en este caso, se está ante un caso de inoponibilidad.
  2. Mediante la acción pauliana se otorga al acreedor la tutela necesaria para evitar el menoscabo de los activos del deudor que respaldan el cumplimiento de sus obligaciones. El sustento de dicha tutela se encuentra en la infracción de los deberes de conducta del deudor que lo inhibe a “ejecutar cualquier acto que esté en contravía con la fundada expectativa que el acreedor tiene en que la prestación debida le sea atendida cabal y oportunamente, que es vulnerada de manera grave y grotesca cuando el deudor, actuando en fraude de sus acreedores, menoscaba su activo embargable, afectando de esta manera el respaldo que tales activos a todos los pasivos del deudor”.
  3. El caso del negocio jurídico que se dice fraudulento es uno válido, de disposición de bienes, gratuito y oneroso, en la que existe la intención de defraudar al acreedor y en la que se advierte una relación entre el acto del deudor y el perjuicio al crédito del acreedor. Los requisitos para que pueda invocarse lo constituyen el perjuicio al acreedor (eventos damni), el conocimiento del perjuicio (conscius fraudis) y el propósito de causar perjuicio al acreedor (consilium fraudis).

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SUMILLA: Mediante la acción pauliana se otorga al acreedor la tutela necesaria para evitar el menoscabo de los activos del deudor que respaldan el cumplimiento de sus obligaciones. El sustento de ducha tutela se encuentra en la infracción de los deberes de conducta del deudor que lo inhiben a disponer de sus activos a fin de evitar el pago de sus obligaciones.

FUNDAMENTOS DESTACADOS. –

TERCERO. La acción pauliana

  1. En los términos de Vicenzo Roppo, la eficacia consiste en las modificaciones de las posiciones jurídicas de las partes. Cuando eso no sucede, como en el caso de la acción pauliana, se está ante un supuesto de ineficacia relativa, tutelándose aquí el interés del tercero. En estricto, en este caso, se está ante un caso de inoponibilidad.
  2. Mediante la acción pauliana se otorga al acreedor la tutela necesaria para evitar el menoscabo de los activos del deudor que respaldan el cumplimiento de sus obligaciones. El sustento de dicha tutela se encuentra en la infracción de los deberes de conducta del deudor que lo inhibe a “ejecutar cualquier acto que esté en contravía con la fundada expectativa que el acreedor tiene en que la prestación debida le sea atendida cabal y oportunamente, que es vulnerada de manera grave y grotesca cuando el deudor, actuando en fraude de sus acreedores, menoscaba su activo embargable, afectando de esta manera el respaldo que tales activos a todos los pasivos del deudor”.
  3. El caso del negocio jurídico que se dice fraudulento es uno válido, de disposición de bienes, gratuito y oneroso, en la que existe la intención de defraudar al acreedor y en la que se advierte una relación entre el acto del deudor y el perjuicio al crédito del acreedor. Los requisitos para que pueda invocarse lo constituyen el perjuicio al acreedor (eventos damni), el conocimiento del perjuicio (conscius fraudis) y el propósito de causar perjuicio al acreedor (consilium fraudis).

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