¿SI COBRO REMUNERACIONES DEVENGADAS PUEDO COBRAR TAMBIÉN INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS Y PERJUICIOS? – CASACIÓN LABORAL Nº 34040-2019 LIMA

SUMILLA: Del punto 3.6 del V Pleno Jurisdiccional Supremo en materia Labora y Previsional, se desprende que, tratándose de un despido nulo, repuesto el trabajador y amparado el pago de las remuneraciones devengadas no corresponde el pago de indemnización por daños y perjuicios.

FUNDAMENTOS DESTACADOS. –

Solución al caso concreto

Cuarto. En el presente caso, la demandante ingresó a laborar para la demandada el veintidós de febrero de dos mil dieciséis, mediante contratos de trabajo temporales por incremento de actividad, siendo prorrogados mediante adendas, desempeñándose en el cargo de jefe de Alimentos y Bebidas, hasta el uno de junio de dos mil diecisiete, fecha en la que fue despedida.

Quinto. Asimismo, las instancias de mérito determinaron que la trabajadora fue cesada el treinta y uno de mayo de dos mil diecisiete de manera ilegal, pues la demandada no tomó en consideración el periodo de lactancia en el que se encontraba la actora, por lo que, conforme a la Ley Nº 30367, Ley que protege a la madre trabajadora contra el despido arbitrario y prolonga su periodo de descanso, modificado por el inciso e) del artículo 29º del Texto único Ordenado del Decreto Legislativo Nº 728, esta se encontraba protegida hasta el primer año de lactancia al haber nacido su menor hijo, esto es el diecinueve de enero de dos mil diecisiete. De ahí que, se haya declarado fundada la demanda de reposición por despido nulo, y la Sala Superior haya confirmado el criterio asumido por el juez de primera instancia, ordenando el pago de las remuneraciones dejadas de percibir desde la fecha en que se produjo el despido hasta su reposición efectiva. Acotándose que también fue confirmado en el extremo que declara fundada la pretensión de daño moral incoada por la demandante.

En el presente caso se encuentra en discusión únicamente el otorgamiento de la indemnización por daño moral, habiendo quedado consentidos los demás extremos.

Sexto. En esa lógica, siguiendo a Lizardo Taboada, sobre el daño moral “(…) se entiende la lesión a los sentimientos de la víctima y que produce un gran dolor o aflicción o sufrimiento en la víctima (…)”, en tal sentido, se define el daño moral como aquel perjuicio no patrimonial inferido en los derechos de la personalidad o en valores que pertenecen más al campo de la afectividad que al de la realidad económica, y por ser este un concepto indemnizable, se encuentra sujeto a la magnitud del mismo y a su acreditación, debido a que el menoscabo o perjuicio determinado por el sufrimiento o tristeza del actor, no es suficiente para otorgar un resarcimiento económico.

Sétimo. En virtud de ello, es importante tener en cuenta lo señalado en el ítem 3.6 del V Pleno Jurisdiccional Supremo en materia Laboral y Previsional, que refiere en cuanto a la indemnización y remuneraciones devengadas en los casos de despido fraudulento y despido incausado, lo siguiente:

En los casos de despido incausado y despido fraudulento, el trabajador tiene derecho a demandar la reposición en el empleo, además podrá acumular simultáneamente el pago de la indemnización de los daños y perjuicios sufridos, las que incluyen el daño emergente, lucro cesante y el daño moral.

La indemnización de daños y perjuicios sustituye cualquier pretensión por remuneraciones devengadas.

El juez valorará los medios probatorios para determinar la existencia del daño, la relación de causalidad en el despido, el factor subjetivo de atribución de responsabilidad, y el cálculo de la suma indemnizatoria, según el petitorio y los hechos; asimismo, en caso se le reconozca al trabajador un monto indemnizatorio por daños y perjuicios, el juez de oficio ordenará pagar una suma por daños punitivos, la misma cuyo monto máximo será equivalente al monto que hubiera correspondido al trabajador aportar al Sistema Privado de Pensiones, Sistema Nacional de Pensiones o cualquier otro régimen previsional que corresponda”. (Énfasis nuestro)

En una interpretación en contrario del segundo párrafo del acuerdo antes mencionado, La indemnización de daños y perjuicios sustituye cualquier pretensión por remuneraciones devengadas, debe entenderse que, si se pretende las remuneraciones devengadas, estas excluyen la indemnización de daños y perjuicios; de este modo a criterio de este Colegiado Supremo, el acuerdo asumido también debe ser aplicado a los casos de despido nulo en los que se otorgue el pago de las remuneraciones devengadas y se haya amparado la pretensión de reposición, debido a que, al reponer a la trabajadora y otorgarle un monto dinerario equivalente al monto que hubiera percibido por remuneraciones, de no haber sido despedida, se produce la reparación del daño generado con el despido inconstitucional, no correspondiendo el pago de una indemnización por daños y perjuicios en la modalidad de daño moral.

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