CONDENADO COMO AUTOR DEL DELITO DE VIOLACIÓN SEXUAL DE MENOR DE EDAD EN AGRAVIO DE R.A.CH

SUMILLA: SUFICIENCIA PROBATORIA PARA CONDENAR

Las pruebas actuadas son categóricas. A la declaración coherente y persistente de la víctima, se une la declaración de su tío que corrobora los cargos. Por lo demás, no es lógico que, si todo fue voluntario, la niña fugue de su casa y se refugie en la casa de su tío. Es claro, asimismo, que los padres contribuyeron al hecho delictivo al forzar a su hija a aceptar una convivencia que no podía tener lugar dada su minoría de edad. No es de recibo que se afirme desconocimiento de la verdadera edad de la víctima, pues conocía a sus padres y a ella, y la convivencia forzada tuvo aceptación de los padres. Además, la niña cursaba quinto año de primaria. Tampoco puede aceptarse ni error de prohibición ni inimputabilidad por razones culturales. No existe prueba de estos hechos excluyentes de responsabilidad penal. Dada la edad del imputado un adulto de treinta y nueve años de edad, con una diferencia de edad elevadísima respecto de la agraviada y el tiempo en que se ejecutó el delito es absurdo afirmar que no se conocía que el acceso carnal con niñas de trece años era delictivo. Tampoco se aportó prueba cultural que desmienta la comprensión de los hechos desde el derecho oficial. Por último, la acusación fiscal ha sido clara y detallada. Los cargos, por tanto, no han sido oscuros ni confusos, por lo que no medió indefensión material.

FUNDAMENTO RELEVANTE:

PRIMERO. – Que la defensa del encausado Jiménez Cruz en su recurso de nulidad formalizado de fojas cuatrocientos cuatro, de veintiséis de diciembre de dos mil dieciocho, instó la absolución de los cargos. Alegó que no se realizó una correcta imputación fáctica y la condena se basó en argumentos arbitrarios; que su defendido siempre negó los cargos y la agraviada formuló una sindicación contradictoria; que por la lejanía del lugar y la fecha de su comisión no existía información respecto a que convivir con una menor de edad constituía delito, de suerte que, en todo caso, medió un error de comprensión culturalmente condicionado.

SEGUNDO. – Que la sentencia de instancia declaró probado que entre los meses defebrero y marzo de mil novecientos noventa y siete, cuando la agraviadaR.A.CH. contaba con trece años de edad [acta de nacimiento de fojas cuarenta ysiete], quien vivía con sus padres en su domicilio, ubicado en el caseríoHuacacuro del distrito de Chirinos, provincia de Jaen, departamento deCajamarca, fue sometida sexualmente por el encausado Jiménez Cruz, de treintay nueve años de edad [Ficha RENIEC de fojas ciento cuarenta y siete], quien llegóa vivir en su casa para trabajar como peón. El primer acto sexual ocurrió elcuatro de febrero de mil novecientos noventa y siete y el último el veintitrés demarzo de mil novecientos noventa y siete, fecha en que la niña huyó de su casaante la falta de apoyo de sus padres y se refugió en la casa de su tío JuanChinchay Herrera, quien formuló denuncia policial el día treinta y uno de marzode mil novecientos noventa y siete (…)

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